Salud del Hombre
Cuidando la salud del hombre

Tengo un amigo que nunca tiene ganas de practicar sexo

23/11/2018

Hay un tema que angustia mucho a un amigo. Desde hace unos meses, no tiene ningún interés por el sexo y nunca le apetece tener relaciones íntimas con su mujer. La verdad es que él siempre había tenido una vida sexual activa y se sentía muy atraído por su pareja. Pero ahora está continuamente cansado y como decaído. Tampoco le apetece masturbarse, porque las últimas veces que lo ha intentado le ha costado mucho lograr la erección y alcanzar el orgasmo. Se pregunta si quizás está pasando por una depresión, porque tampoco se siente a gusto con su cuerpo. Puede que sea una impresión suya, pero diría que ha ganado peso, ha perdido músculo, el vello corporal le ha cambiado y se le han agrandado los pechos. En el trabajo, cada día le cuesta más concentrarse y esto tampoco le ayuda a sentirse mejor. Él acaba de cumplir los cincuenta años y teme que pueda tener alguna enfermedad, pero le da vergüenza ir al médico.

Con el paso de los años, los niveles de testosterona, la hormona sexual masculina, descienden. A pesar de que se trata de un proceso propio de la edad, debido a la reducción del funcionamiento de los testículos y los cambios en el sistema hormonal, en ocasiones este declive puede producirse en exceso. Sobre todo, si el estado de salud no es el óptimo.

Cuando esta disminución excesiva sucede, suelen aparecer una serie de síntomas que pueden afectar de forma significativa al bienestar físico, mental y sexual del hombre.

Es lo que se conoce médicamente como síndrome de déficit de testosterona (SDT) y acostumbra a manifestarse a partir de los 40 años.

En el caso descrito, lo cierto es que se dan varios de los síntomas del síndrome de déficit de testosterona.

Para empezar, a nivel sexual, puede producirse una falta de deseo sexual y aparecer episodios de disfunción eréctil en los que hay dificultad para conseguir la erección o bien las erecciones son menos rígidas.

Precisamente otras de las posibles señales de alerta del síndrome de déficit de testosterona es la disminución de la masa y la fuerza muscular, la pérdida de vello facial, corporal y púbico, la ganancia de peso y la ginecomastia, es decir, el aumento del tejido mamario.

Asimismo, a nivel de bienestar, es habitual sentirse más cansado y fatigado, tener problemas de concentración y notarse más irritado y decaído.

De este modo, cualquier hombre con algunos de estos síntomas debería acudir al médico especialista para poder determinar si se trata o no de un caso de síndrome de déficit de testosterona. Cabe señalar que para el diagnóstico tan solo es necesaria una evaluación clínica y un análisis de sangre.

Además, es importante conocer que actualmente hay tratamientos que permiten recuperar los niveles de testosterona normales y que ayudan a revertir los efectos que provoca el déficit de esta hormona.

Otras de las ventajas de los tratamientos para el síndrome de déficit de testosterona es que han demostrado tener efectos beneficiosos sobre los huesos, previniendo la osteoporosis, el metabolismo de la glucosa, sobre todo en los hombres con diabetes, y la salud cardiovascular.

Por todo ello, es fundamental que los hombres consulten cualquier inquietud relacionada con su vida sexual con el médico, ya que realmente algunos síntomas pueden esconder algún trastorno de salud.

En ese sentido, ante la sospecha de un posible déficit de testosterona, puede ser de ayuda realizar este test para obtener un diagnóstico orientativo.

Referencia:
Richard A. Testosterone deficiency: Practical guidelines for diagnosis and treatment. BCMJ. Nov 2011. 53(9): 474-9. Disponible el 15/11/2018 en: https://www.bcmj.org/sites/default/files/public/BCMJ_53_Vol9_deficiency.pdf

PP-LEV-ES-0031-1

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