Salud del Hombre
Cuidando la salud del hombre

¿Se puede prevenir la disfunción eréctil?

22 de octubre de 2018

 

La disfunción eréctil es una alteración sexual que consiste en la dificultad o la imposibilidad persistentes para conseguir o mantener una erección suficiente como para llevar a cabo una relación sexual completa.

Dependiendo de los diferentes estudios realizados, su prevalencia varía entre el 10 y el 52 %, en particular en varones entre 40 y 70 años, con una incidencia en occidente de 25-30 nuevos casos por 1000 habitantes y año. Concretamente en España, se estima que la disfunción eréctil afecta prácticamente a 1 de cada 5 hombres.1

Aunque no suponga un riesgo para la vida, la Organización Mundial de la Salud reconoce a esta patología como un problema de salud en el mismo grado de discapacidad y severidad que la infertilidad, la artritis reumatoide o la angina de pecho.2

En ese sentido, cabe recordar que los problemas de erección suelen tener un impacto negativo en la calidad de vida de los hombres, así como de sus parejas.3

Además, más allá de la influencia de la edad en su aparición, se ha demostrado su estrecha relación con las enfermedades cardiovasculares y metabólicas, pudiendo ser síntoma centinela de dichas patologías.1,3

No hay que olvidar que alcanzar y mantener una erección firme requiere de una buena función vascular y que los trastornos mencionados pueden afectar a los vasos sanguíneos relacionados con la función eréctil del pene.

Cómo prevenir la disfunción eréctil

Precisamente por su vínculo con los problemas cardiovasculares, todos aquellos cambios en el estilo de vida que favorezcan la buena salud del corazón y los vasos sanguíneos han demostrado su capacidad en la mejoría o la prevención de la disfunción eréctil.1,3

En ese sentido, la Asociación Europea de Urología incluso mantiene que estas modificaciones de los factores de riesgo deberían preceder o acompañar a los tratamientos de los trastornos de la erección.4 

Así pues, es cierto que existen medidas que pueden contribuir a prevenir la disfunción eréctil.3

 

- Enfermedades cardiovasculares bajo control. La hipertensión y la lipidemia (niveles elevados en sangre de colesterol o triglicéridos) pueden provocar problemas de erección.3

Esto se debe a que ambas afecciones contribuyen al malfuncionamiento y la obstrucción de los vasos sanguíneos y, por tanto, también de las arterias peneanas. Como consecuencia, la sangre no entra suficientemente en el pene, impidiendo la erección normal.

Así pues, el óptimo manejo de estas patologías por parte del médico especialista pueden resultar en una mejoría de la función eréctil.

 

- Peso adecuado. El aumento del tejido graso en el sobrepeso y la obesidad predispone a la hipertensión y la diabetes mellitus, además de estar relacionada con la lipidemia.

Por todo ello, los hombres con exceso de peso tienen más probabilidades que la población normal de presentar problemas arteriales que desemboquen en disfunción eréctil.3

De este modo, mantenerse en un peso adecuado puede contribuir también a prevenir los problemas de erección.

 

- Actividad física regular. Diferentes estudios han constatado que es necesario huir de la vida sedentaria y, al mismo tiempo, que el ejercicio físico tiene un efecto beneficioso en la prevención y la mejora de la función eréctil.3

Como referencia, la Organización Mundial de la Salud recomienda como mínimo 150 minutos a la semana de actividad aeróbica de intensidad moderada.

 

- Alimentación saludable. Por su parte, una dieta equilibrada que se caracterice por un alto consumo de alimentos integrales, legumbres, vegetales y frutas también es beneficiosa para la salud cardiovascular y, en consecuencia, para la salud sexual.3

 

- Tabaco y alcohol. El tabaco no es solo uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sino que puede contribuir también a la aparición de trastornos de la erección.3

La explicación está en que las sustancias químicas presentes en el tabaco afectan negativamente a los vasos sanguíneos de todo el cuerpo y esto incluye también a los del pene.

La buena noticia es que diferentes estudios han demostrado que los problemas de erección pueden mejorar al dejar de fumar.3

Por su parte, el consumo excesivo de alcohol, por el daño cardiovascular que produce, también influye negativamente en la función eréctil y, en consecuencia, se debería limitar a ocasiones puntuales.3

 

- Salud mental. Factores psicológicos como la depresión, también pueden estar relacionados con la disfunción eréctil, además de que podrían empeorar la condición cuando esta tiene un origen físico.1

Por ello, el bienestar mental y una actitud positiva respecto al sexo también puede contribuir a evitar que aparezcan trastornos de la erección.

No hay que olvidar que, más allá de las causas cardiovasculares, metabólicas y psicológicas, la disfunción eréctil puede aparecer debido a una intervención quirúrgica – concretamente, cirugía radical de próstata y vejiga debido al cáncer – enfermedades neurológicas, lesiones en los nervios, el consumo de ciertos medicamentos o alteraciones hormonales.4

En estos casos, es cierto que los problemas de erección difícilmente podrán prevenirse. Sin embargo esto no significa que, de aparecer, no puedan tratarse.

Referencias:
1. Prieto R, Campos P, Robles R, et al. Epidemiología de la disfunción eréctil. Factores de riesgo. Arch. Esp. Urol. 2010; 63 (8): 637-639. Disponible el 29/07/2018 en: http://scielo.isciii.es/pdf/urol/v63n8/10.pdf
2. Redacción. Para la OMS la Disfunción Eréctil es un problema de salud comparable a la artritis reumatoide o la angina de pecho. Blog del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, 2014. Disponible el 09/10/2018 en: http://blog.cofm.es/disfuncion-erectil-problema-salud/
3. Ida M, Bellastella G & Esposito K. Lifestyle modifications and erectile dysfunction: what can be expected: Asian J Androl. 2015 Jan-Feb; 17(1): 5–10. Disponible el 29/08/2018 en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4291878/
4. Wespes E, Amar I, Eardley F, et al. Guía clínica sobre la disfunción sexual masculina: disfunción eréctil y eyaculación precoz. European Association of Urology. 2010. Disponible el 09/10/2018 en: https://www.aeu.es/UserFiles/files/12-GUIA%20CLINICA%20DISFUN%20SEXUAL%20MASCULINA.pdf

L.ES.MKT.10.2018.5266

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