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Tratamiento en el cáncer de próstata avanzado

09 de octubre de 2017

Los andrógenos, en su mayoría testosterona, controlan las características sexuales masculinas y el crecimiento de la próstata. Las células tumorales de la mayoría de cánceres de próstata se sirven de ellos para escapar a los mecanismos de control celular y multiplicarse indefinidamente.

Mediante el tratamiento hormonal u hormonoterapia se reducen los niveles de testosterona y su actividad, y se retrasa la evolución tumor1. Se puede aplicar de varias maneras:
- Orquiectomía: mediante cirugía se eliminan los testículos o la parte que se encarga de producir testosterona
- Castración química: con fármacos que actúan sobre una zona del cerebro bloqueando la síntesis de la hormona que dispara la producción de testosterona en los testículos
- Anti-andrógenos: actúan sobre la proteína “receptora” de los andrógenos en las células e impiden que éstos lleven a cabo su acción.

La radioterapia, por su parte, se puede combinar con el tratamiento hormonal para eliminar o frenar el crecimiento de las células tumorales1.

No todos los cánceres de próstata dependen de la testosterona para crecer o son hormono-dependientes. Y si lo son, tras un tiempo de tratamiento hormonal suelen insensibilizarse al encontrar vías alternativas para crecer y en estos casos habrá que pensar en alternativas. Se puede probar otro tratamiento hormonal o combinación de ellos, pero si no funciona es que el tumor es independiente de hormonas y se habla de un cáncer de próstata resistente a castración (CPRC)2,3.

En la fase de sensibilidad a las hormonas, las pruebas de PSA nos ayudan a determinar cómo de efectivo está siendo su tratamiento hormonal2. Si el PSA aumenta de forma continuada es que podría estar perdiendo efectividad. Los síntomas urinarios o el dolor de huesos también nos indicarían que el tumor no está siendo controlado. Así que ante cualquier cambio que experimente deberá comunicárselo a su médico para replantear su tratamiento.

La supervivencia al CPRC ha mejorado drásticamente en la última década, con la aparición de cinco nuevos fármacos que se suman al agente quimioterapéutico aprobado en 2004, docetaxel. Las nuevas opciones incluyen un nuevo agente quimioterápico (cabazitaxel), un fármaco del tipo anti-andrógenos que bloquea la acción de la testosterona (enzalutamida) y otro que detiene su producción (acetato abiraterona), un tratamiento de inmunoterapia no disponible aún en la UE (sipuleucel-T) y un tratamiento alfa dirigido (radio-223)4. Según los ensayos clínicos, todos ellos aumentan la supervivencia en el mismo orden de magnitud.

Los tratamientos de abiraterona y enzalutamida se administran en una dosis diaria por vía oral, en forma de comprimidos y cápsulas, respectivamente. El resto de fármacos (sipuleucel-T, radio-223 y docetaxel) se administran vía intravenosa a lo largo de varios ciclos (3, 6 y 10, respectivamente) con 2, 4 y 3 semanas de descanso entre ciclos en cada caso4.

A fin de mantener a raya aquellas células dependientes de hormonas que pudieran llegar a multiplicarse en un momento dado, se sigue manteniendo el tratamiento hormonal como tratamiento de base, y a él se le añaden uno o más de los agentes citados; a elegir en función de las circunstancias particulares de cada individuo4.

En líneas generales, la quimioterapia no se aplica como primera opción a pacientes recién diagnosticados y con buena salud, sino más bien a aquellos en que la carga de la enfermedad es alta; o bien en aquellos que estando bien tuvieron una recaída tras responder bien al tratamiento hormonal4. Los inhibidores de andrógenos (abiraterona o enzalutamida) se recomiendan para una fase temprana del CPRC, con mínimos síntomas o sin ellos, y de forma previa a la quimioterapia4. En cuanto al tratamiento con radio 223, se recomienda para pacientes con metástasis óseas que muestran algún síntoma, ya sea leve o más avanzado, como fatiga, disminución de la movilidad o dolor óseo4.

El análisis de las distintas combinaciones de fármacos es objeto permanente de estudio, para descubrir qué pacientes podrían obtener un mayor beneficio en términos de supervivencia y calidad de vida4.

Lidiar con una enfermedad crónica y devastadora como el cáncer genera inevitablemente necesidades de tipo psicológico que también es necesario cubrir3. Es importante buscar formas para relajarse y manejar el estrés. La actividad física ayuda a reducir la ansiedad, la depresión, la fatiga y las alteraciones del sueño3,5. Da igual el tipo de actividad, lo importante es mantenerse activo y disfrutar con ello. Conviene llevar una dieta sana y equilibrada3, incluyendo frutas y verduras, fuentes de calcio y reduciendo el azúcar, la sal y las grasas saturadas. Por otra parte, la comunicación es primordial para su calidad de vida3,6. Hable con su pareja y con los suyos de aquello que le preocupa. Exprese sus emociones, no se las guarde. Hable también con su médico, le aclarará sus dudas y le propondrá medidas para sobrellevar la situación.

Recuerde: actividad física, descanso reparador, dieta equilibrada y comunicación son aspectos que le ayudarán a sentirse bien y mejorarán su calidad de vida.

1. Asociación Española Contra el Cáncer; disponible en: https://www.aecc.es/SobreElCancer/CancerPorLocalizacion/cancerdeprostata/Paginas/cancerdeprostata.aspx
2. Asociación Española Contra el Cáncer; disponible en: https://www.aecc.es/SobreElCancer/CancerPorLocalizacion/cancerdeprostata/Paginas/Cancerprostataresistentecastracion.aspx
3. Carballido J, Calvo V, Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC). Cáncer de próstata: guía para pacientes y familiares. 1ª ed. Madrid: Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC); 2014.
4. Crawford ED, et al; Prostate Cancer Radiographic Assessments for Detection of Advanced Recurrence (RADAR II) Group. The Role of Therapeutic Layering in Optimizing Treatment for Patients with Castration-Resistant Prostate Cancer (RADAR II). Urology. 2017 Mar. pii: S0090-4295(16)31023-8. doi: 10.1016/j.urology.2016.12.033.
5. Shiraz I. Mishra, et al. Are Exercise Programs Effective for Improving Health-Related Quality of Life Among Cancer Survivors? A Systematic Review and Meta-Analysis. Oncol Nurs Forum. 2014 Nov 1; 41(6): E326–E342.
6. Song L, et al. Appraisals, perceived dyadic communication, and quality of life over time among couples coping with prostate cancer. Support Care Cancer. 2016 Sep; 24(9): 3757-65.

L.ES.COM.07.2017.3061

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